miércoles, 27 de marzo de 2013

Ladeseis




Ladeseis es flacucha, clavadita a su padre, duerme con tres peluches y desde Navidad va a todas partes con su Nenuco. Es más buena que el pan. Es así. Sabe quedar muy bien y dice lo que a todos nos gusta escuchar. Sí, también es un poco pelota… La tele fue a grabar un reportaje sobre el comedor del cole. Le preguntaron dónde comía mejor, en casa o allí y no dudó ni un segundo en señalar dulcemente su mesa del comedor para dejar claro que la comida de su madre no es para chuparse los dedos. Bueno. Lo dijo para que los de la tele y las cocineras así lo creyeran. Que te conozco bacalao. 

Intercede por su hermana en los conflictos que mantenemos Ladecuatro y yo. Ladecuatro y yo discutimos mucho. Nos dejamos de hablar y nos miramos con cara de enfado. Entonces, a los 10 minutos Ladeseis arrastra a su hermana a mi presencia y le dice: ‘dile a mami lo que me has dicho a mi’. Y Ladecuatro pone cara de bebé amoroso y me dice cosas como ‘mamá tú eres lo que más me importa en la vida’. (Ladeseis apunta: ‘y lo otro, dile le otro’). ‘Y estoy muy arrepentida y no quiero que te enfades y no lo volveré a hacer’ (‘Muy bien, 4 muy bien’). Lo dicho, un sol.


Disculpen el cutre-borrón.
Es para preservar la identidad de las mías.
Aquí a la izquierda tenemos un ejemplo de la bondad intríseca de Ladeseis. Un día que volvía yo de trabajar pasadas les 15:00 horas, que se habían quedado las mías con su padre y me encuentro con una gran escena peliculera. Ladecuatro tan pancha viendo la tele en el salón. Ladeseis en el cuarto de jugar sumida en la mayor de las tristezas. '¿Qué te pasa?'. 'Que he discutido con mi hermana y no nos hablamos desde la hora de comer. Y ahora prefiero estar sola'.

Faltaría más. Decidimos respetar su derecho a la intimidad y a la introspección. Mientras, Ladecuatro daba excusas de mala pagadora porque yo sabía que, dijera lo que dijera, la culpa era suya. Al rato llegó Ladeseis, muy digna, con un folio en la mano y dirigiéndose segura de sí misma hacia su hermana le dijo: 'Toma. Es para ti. Para pedirte perdón'. Ladecuatro cogió el folio, lo miró, nos miró y soltó: 'Es que yo no sé leer'. 

Ladeseis tiene muchos detalles con su hermana. Le prepara cuadros de modificación de conducta, le ayuda a cambiarse de ropa y un día que Ladecuatro, se fue a casa de una vecina sin avisarnos y nos pegó un susto importante, juntaba las manitas y decía 'por favor que no la hayamos perdido'.

Por su condición de primogénita (o porque tenía que ser así) ha hecho las cosas muy pronto. Por ejemplo, las operaciones pañal y chupete fueron ejemplares.Tuvo que sufrir nuestra inexperiencia en cuestiones como la adaptación a la guardería. Tremendo error tenerla 15 días yendo sólo por la mañana, sin dejarla comer. Que la recogía su avi a las 12:30, entre dormida y famélica. En general, todas las cosas nuevas las ha hecho muy bien.

Ladeseis está enamorada de su madre, que soy yo. No sabe qué hacer para demostrármelo. Y a mi, claro, se me cae la baba. No hay cosa que le guste más que oir batallitas de cuando yo era pequeña. Quiere leer mucho porque yo leo mucho. No hay cosa que le disguste más que verme enfadada. Me tiene en un pedestal. Y el sentimiento es mutuo.

PD. Este post estaba en modo borrador desde hace semanas. Semanas en las que Ladeseis se ha desatado. Está loca. Pelín contestona. Espero que no vaya a más. Seguiremos sus evoluciones.




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