sábado, 16 de marzo de 2013

¿Qué haría Atticus Finch?


¿Qué haría Atticus Finch ante una rabieta de Ladecuatro? Pero una rabieta con 4 años casi 5, no una burrera a los 2 años de esas que se cogen por no querer subirse al carro, por estar cansada al final del día o simplemente porque tocaba arrancarse por tantrums.

¿Qué haría Atticus Finch si Ladeseis, después de una intensa campaña maternal por la lectura, por las pelis chulas de toda la vida, después de tardes de acuarelas, cuentos, manualidades y disfraces y después de currarse regalos de Reyes o cumple buscando desesperadamente en internet disfraces de Mary Poppins o Dorita ... le sale con que para su cumple quiere una Monster High?

¿Qué haría Atticus Finch ante un momento de bajón ante la reflexión 'qué estoy haciendo mal'? ¿Qué haría si un día se le pasara por la cabeza que a veces no aguanta a sus hijas y agradece que los plumillas tengan que trabajar los festivos para pasar 8 horas separadas?
¿Qué haría Atticus Finch ante una bronca monumental entre las dos por un vestido de Bella? Pero una buena bronca endemoniada de esas en las que se chillan y berrean cosas como 'tontaaaaaaa', 'me voy a chivaaaaaaar', 'es míooooooo'.... De esas que cuando entras en la habitación a intentar poner paz te encuentras a una de ellas con un mechón de pelo entre los dedos y diciendo aquello de 'ha empezado ella'.

Yo tenía paciencia y sangre de horchata, templanza y nervios de acero. Pensaba que sería más fácil y soñaba con escenas y conversaciones como las de Atticus. De vez en cuando las tenemos y sí, nos dan paz y buen rollo, pero sólo se producen al final del día, cuando las acuesto, cuando me han dado la tarde y arde en mi interior el cabreo generado por los Momentos de Desgaste Maternal (MDM). Y entonces, después de leer un ratito, después de pedirme que me acueste un ratito con ellas, con cada una, claro, que voy de cama en cama hasta que un día me dé un ataque de lumbago que vas a ver tú... y se entregan al arrepentimiento y al amor, a la loa a mamá, a los tequieromami, a los damelamanita... Ladecuatro se duerme en 30 segundos. Ladeseis tarda más porque le da por contarme lo que ha hecho en el cole, lo que le ha dicho la seño o su amiga Fulanita... parlotea intesament antes de dormirse. Y se va abandonado y se duerme suavemente y yo, metida en su cama, con una almohada mal puesta en el cuello y a punto de que me dé un calambre en alguna extremidad por la mala postura pienso que esto es difícil. Pero me viene a la cabeza aquello de que 'aunque hayamos perdido cien veces antes de empezar, no es motivo para que no intentemos vencer'. Atticus Finch dixit.

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