miércoles, 10 de abril de 2013

Malasombra


También es una pena que la primera que vez que me decido a escribir sobre un libro haya elegido este. Todo empezó el año pasado. En Facebook leía comentarios de amigas sobre un tal señor Grey. ‘Ha sido un placer Sr. Grey’, ‘Se me ha hecho corto Sr. Grey’. A pesar de mi afición a la lectura no conocía (todavía) el fenómeno. Yo tengo un TOC con la literatura americana, estoy poco pendiente de las novedades editoriales si no van acompañadas de apellidos como Roth o Ford y probablemente me estoy perdiendo grandes libros. Qué le vamos a hacer... Pero me fui enterando de quién era el tal Grey y por qué tantas semejantes lo seguían con devoción: porno para mamás, fenómeno literario, traducido a cuarenta idiomas, trillones de libros publicados... 

Era verano, mis amigas llenaban el mundo 2.0 de suspiros para referirse al tal Grey y contar a los cuatro vientos que leían el libro. Algunas colgaban sugerentes fotos playeras en las que se veía el libraco y de fondo los pies con las uñas pintadas de rojo de mis amigas... Postureo literario y libidinoso. Y frases como 'nadie me va a molestar' o 'a solas con el señor Grey'... ¿Qué estaba pasando? No me enteraba de nada, millones de mujeres, algunas muy cercanas, estaban entregadas a la lectura de un libro y yo en la parra. 


En los cumpleaños infantiles, todas hablaban del tema... chascarrillos, chistes, guiños y jerga, risas cómplices.... 

- Ay, es que no me lo he leído. 
- ¡¡¡Que no te los has leído!!!! 
- Ah, ¿es que hay más de uno?
- ¿Pero tú no leías tanto?
Sí, pero, bueno, es que yo, no sé... ahora me estoy leyendo "La ley del silencio".  Hay una película en la que salía Marlon Brando...
- Ahhhhh... pues yo ya le he dicho a mi marido que mañana se lleve a los niños que me tengo que leer de un tirón lo que me queda.

Su voracidad y excitación me llamaban la atención. Indagué y finalmente me acerqué al fenómeno: 'La romántica, sensual, erótica y totalmente adictiva historia de la apasionada relación entre una estudiante y un joven multimillonario'. Uy. Literatura erótica, soft porn, literatura femenina. ¿Cómo que literatura femenina? Y llega mi cumpleaños y mis primos, que saben que su prima lee mucho, me regalan ¡¡los tres.... los tres libros!!. Elmío salió del comedor en el que se celebraba el evento al ver mi cara. 'Uy, oye, pues gracias... mira, jeje, cuánto tengo que leer, eeeeh?? Nada, gracias, oye, fenomenal.' Se escondió como una rata para explotar de risa a gusto al verme dar las gracias con tanta educación y saber estar, recordando mis exabruptos y críticas al fenómeno. Por bocazas. Y si al grotesco espectáculo de mi reacción pudieran añadirse tintes tragicómicos, se añadieron: no había ticket de regalo y no podía cambiar la trilogía por alguno de los libros que tengo en mi lista, que no los editan en bolsillo y son carísimos.

La trilogía malasombra estuvo en una estantería dos meses.  Mi condición de plumilla me obliga a acudir a las fuentes y contrastar la información para tener criterio. Y me leí un libro y medio a ratos. Lectura en diagonal. Tampoco daba para mucho más.

Y llegué a la página 215 del segundo tomo... las sombras ensombrecidas o las sombras se aclaran o la madre que parió a las sombras o yo qué sé y me topé con esta cita malasombra:

'Ana, yo no estoy acostumbrado a esto -murmura-. Mi inclinación natural sería darte una paliza, pero dudo que quieras eso.' 
¿Perdón? ¿Una paliza? Espera, espera... que ahora va ella y se dice a si misma esto, en uno de los monólogos interiores más lamentable de la historia de los monólogos interiores: 

'Una vez más me siento desarmada ante su sinceridad... él me ha pedido fe y paciencia; quizás yo debería hacer lo mismo'.

Y se acabó. Ya no leí más.

¿Esta tía es imbécil? ¿Y él? Ah, es que él es el señor Grey, el famoso y miles de veces citado señor Grey... es archimillonario, le regala un ipad a la imbécil y la lleva en avioneta. Leyendo la frase sobre su inclinación natural a dar palizas, no hace falta mucho más para imaginar que es una frase totalmente atribuible a un maltratador. Pero claro, es que el pobre -al que yo me imagino enano- muy guapo sí, pero muy bajito, tiene un pasado traumático. Criatura. Qué lástima. 

Mis amigas lectoras de esta obra cumbre de la gilipollez me dicen que me tranquilice, que no es una paliza en sentido estricto, que no es para llamar al 016, que no es como lo que sale en las noticias, que Christian es un príncipe azul y en el fondo es la eterna historia de la Cenicienta, de Pretty Woman, bla bla bla... Que lo que pasa es que se la va a llevar a la habitación roja a darle mambo enmascarado. Y en el colmo de la absurdidad peligrosa, la escena resumida con las citas anteriores viene a cuento de una visita de la pareja al ginecólogo. Van una revisión, a una ITV genital que le obliga a pasar él por contrato y parece que ella puede estar embarazada. Por eso el señor Grey, que es un memo que necesita medicación, le suelta que se inclina naturalmente a pegarle una paliza. Naturalmente, es idiota. Es un personaje imbécil, perturbado, enano e inclinado a la pesadez porque es muy cansino. Tanto como que ella, que vive instalada en la convicción de que dentro de ella hay una diosa. Un auténtico despropósito.

Y el ardor se apoderó de mi. Era ardor de estómago y de masa cerebral. Combustión hostil. Abandoné en la página 215 mi tarea de criticar con conocimiento de causa y decidí utilizar los tres tomos para prensar flores y hojas para hacer cuadros, que es una afición oculta que tengo y para eso van muy bien los tres tomos.

Acabaré el post destripando el libro en lectura ajena, porque me cuenta una amiga que sí ha completado la trilogía con fruición, que resulta que al final... se casan y que él le pide la mano y todo es muy romántico y  tienen hijos y es todo súper ideal. 


A mi prima ya le dije que la trilogía me parece una una basura machista. Al cuerno la cortesía familiar. Pero ahora vivo preocupada por mi primo... es muy de la broma y cuando hagan la película, seguro que me la regala en dvd y un dvd no me sirve para prensar flores. 
 



8 comentarios:

  1. jajajaja. La verdad es que se leen tan rápido en parte porque enganchan, y en parte porque te preguntas "¿además de sexo, pasa algo?".Y el final, en fin, casi te apetece que sea ella la que le da la paliza, porque es un fistro.
    Además, tanto "tiriri" y no dicen ni un taco......¡¡¡falso!!!

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  2. mira, mira, miraaaaaa. No puedo con el fenómeno. Entonces es verdad que al final se casan??

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  3. Eres de las miaaaaas!! me paso igual yo, que aunque amantisima y devota madre y esposa, soy un pelin burra, devore con afán la trilogía entera esperando llegar al morbo mas abyecto y sadomaso que tanto prometían...total paque? pa ná mucho látigo colgado y al final resulta que me caso y a tener hijos como cualquier hija de vecino...y las tias loquicas con el tal Christian y yo pensaba...este tío es un talibán como la copa de un pino!!

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  4. Totalmente, Simonetta. Pero al margen de mi acercamiento meramente científico al fenoméno en forma de libraco, de verdad que me sorprendió mucho toda la parafernalia de amigas y conocidas alrededor. Ya están quedando para ir a ver la película, debaten calurosamente sobre quién debería hacer el papel de uno o del otro...están taaaan entregadas!!!

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  5. jajajaja yo soy lectora compulsiva y estoy jartita de tanto señor Grey no lo he leido (me identifico totalmente contigo cuando comentabas el fenómeno antes del regalito )y te agradezco la opinión de manera encarecida asi ya tengo con que rebartir tanto ardor de amigas devotas del dichos señor Grey (y yo pensando en el de la serie que si que veo ...)

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    1. Pues espera que al 'fenómeno' ha creado tendencia y veo librerías llenas de libracos en la línea. ¡¡Qué filón!!

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  6. Jajaja que miedo, lo bueno de estar a lo mío y mucho es que no me enteraré ni de la mitad ... Cuento contigo para que me informes

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  7. ¡Ay Anna, qué alegría me das! Yo que no devoro tantos libros pero soy consciente del valor del tiempo, decidí no perderlo en lo que creo que no vale la pena. No quería dejarme arrastrar por el fenómeno y, a fecha de hoy, ¡¡sigo en mis trece!! Resistiréeeeee...

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