viernes, 28 de junio de 2013

Avi


Olor de puro, de Farias. Me llamaba la atención cómo se sostenía en sus labios, desafiando la ley de la gravedad y el principio de la combustión. Lenta. Y las camisas llenas de ceniza. Y un bigote muy fino que se afeitó cuando yo tendría unos 10 años. 

Bitter Kas con sifón. Cerveza con fanta de limón, alias champú.  La cena, en la butaca. Una bandeja sobre sus piernas. Platos amarillos, servilleta de cuadros. ¡Un palillo! Siempre, después de comer o cenar. Un palillo que después permanecía horas en su boca.

Un ojo de cristal y un agujero en la frente. Operación de de urgencia de un aneurisma en 1971. Mis padres tuvieron que retrasar la boda. Un viaje a Barcelona por la nacional. Interminable. Mi padre tuvo que donar sangre para la operación. La operación fue un éxito. Ni rastro en los 35 años siguientes.

Siempre contaba que un amigo y él se liaron con la querida de Manolete. Que cuando hizo la mili en El Ferrol, un sargento estuvo a punto de mandarle arrestar. 'Perros catalanes, gentuza de Levante, si os hubieran mandado el Baleares...!!!'. Todo porque el sargento leía su nombre y apellidos catalanes con fonética castellana y a él no le daba la gana contestar porque él se llamaba como se llamaba aquí y en la China Popular. Hizo la mili después de la guerra civil, no luchó en ella, pero se dejó el bigote muy jovencito para ver si colaba y se iba con la quinta del biberón. Su padre no le dejó.

Su padre construía barcos. Su madre se llamaba María. Tenía otros dos hermanos. Él era el mediano. Contaba que pasaba el verano con un bañador, con el pelo rapado al cero, comiendo sardinas, todo el día en la playa. En la playa con más yodo del mundo, la playa a la que llevaron al rey Balduino cuando estaba muy malito. En ese pueblo fue a la escuela. Allí tenía un profesor odioso. Le puso cola en la silla, el pobre hombre se sentó y cuando fue a levantarse se cayó al suelo y no se podía despegar. Todos los niños se reían y él le decía '¡more't cabrit!

Tenía 3 años menos que su mujer. Ella dice que le engañó, que si lo hubiera sabido no se hubiera casado con él. Pero como llevaba bigote desde los 13 años y usaba mucho fjapelo parecía mayor. Cuando volvió de la mili vendió una trompeta para comprarle un anillo a su futura esposa. Después de dejar a un rubia presuntamente despampanante por la Pilareta.

Nos escribíamos cartas en invierno y pasábamos los veranos juntos. En la parcela. Nos llamábamos por teléfono todos los domingos.  También era un mestre d'aixa y tengo una barco con mi nombre que hizo él. Trabajó hasta los 80, con sus manos, restaurando barcas y enseñando a hacerlas. Hoy hace 5 años que se fue, pero yo creo que empezó a morirse cuando los achaques le impidieron ir a trabajar. Era amante de los buffets libres y yo era su nieta favorita... junto con sus otros 3 nietos, claro. Pero yo más.

Cuando se murió me dijeron que pasara a verlo. No quise. Quiero verlo así. Con su puro, poniéndome un delantal para trabajar con él. Tan feliz el día de mi boda. Tan tierno con su bisnieta. Tan divertido con sus batallitas. Tan cabezota. Aunque ya lo veo borroso como las fotos. 


2 comentarios:

  1. Anna......precioso, sentido, amoroso.....

    Unos recuerdos que ahora, por escritos, podrás pasar a tus hijas.
    Besos

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    1. Gracias! He tenido abuelo hasta los 36 y aún tengo abuela...la pobre está achacosa y con 92 años pero sigue dando guerra. Y eso que era más mayor que mi abuelo!!

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