viernes, 7 de junio de 2013

Cambio de armarios


No hay cosa peor. Por lo menos que me venga ahora a la cabeza. Me encuentro inmersa en esta operación. Cuando digo inmersa, lo digo porque no hago otra cosa en estas mañanas de horario raro que tengo durante dos semanas. Consiste en librar de lunes a viernes y trabajar el fin de semana. Tampoco cunde mucho, porque lasmías disfrutan ya del horario de verano en el cole, las he sacado del comedor y a las 13:30 las tengo en casa. Así que, desde que se van a las 8:15 hasta que salgo de casa para recogerlas a las 13:00 tengo casi 5 horas que no me dan para mucho, dada mi tendencia a procrastrinar, sentarme un rato a escribir, leer 30 minutos, preparar la comida, salir por si hay que comprar algo y volver a procrastinar. 

El cambio de armarios comenzó hace casi un mes, pero se ha visto interrumpido en 3 ó 4 ocasiones por los vaivenes meteorológicos. Mayo no ha sido florido y hermoso porque ha hecho un frío de narices y las cajas de sandalias han entrado y salido unas cuantas veces del armario hasta que, ahora sí, por fin, me dispongo a guardar el calzado invernal.

He bajado cajas de plástico y fundas de tela llenas de ropa. En pleno alarde logístico, he hecho montones de ropa de verano para tirar, para probar y para colgar. Con la ropa de invierno, mi intención era hacer una criba racional, práctica y sincera conmigo misma. Detectar esas prendas que no me he puesto en toda la temporada -ni en al menos dos temporadas anteriores-,  probármelas otra vez y mirándolas a los ojos decirles: adiós, hasta aquí hemos llegado. Bueno, pues lo he hecho con un 30% aproximadamente de las prendas susceptibles de ser retiradas. ¿Por qué? Por una serie inmensa de razones (excusas): igual se vuelve a llevar, igual me vuelve a entrar, igual el año que viene aún me han bajado más el sueldo y no me puedo comprar nada.... Total, que yo pensaba que me iba a quedar un montón de espacio en las cajas y armarios donde guardamos la ropa de cada estación y no ha sido así. El desembarazo de ropa ha sido mínimo.

Con la ropa de verano voy a hacer lo mismo. Cada día me pruebo alguna cosa. Lo del año pasado me viene todo bien y es -casi- tendencia y si no lo es me importa un pito. Hay dos camisas y una falda que llevo como tres años confirmando que me vienen justitas, tres años que las he vuelto a guardar porque eran muy chulas y soñaba con volverlas a lucir. La falda ya está en la bolsa de dar/tirar. Con las camisas me sigo resistiendo. Tienen fecha de caducidad: octubre de 2013. Como no me las ponga en los próximos meses, las tiro. Y al blog pongo por testigo... que ya me veo volviéndolas a guardar.

Este ir y venir de pantalones, camisas, vestidos, faldas, bikinis.... es un agobio. Es interminable. Es un coñazo. Sólo se puede hacer a solas. Y me niego a hacerlo cuando lasmías duermen. Me pone de muy mal humor. Ahora mismo, en vez de estar escribiendo esto, debería estar manos a la obra, pero es que además sé que me van a venir muchos pensamientos negativos y alguna que otra salva de estornudos por el polvo de las cajas y fundas, armarios etc.

A toda mi ropa hay que sumar la ropa de lasmías. Coñazo añadido porque ves y diles que les tienes que probar ropa para ver si les viene bien algo del año pasado. La pequeña no hereda. Es imposible. En todo caso, es la mayor la que hereda de la pequeña. Llevan la misma talla de ropa y la pequeña está como un tren mientras que la mayor es un fideo. Así que la cosa se complica. Cuando las convenzo para probarse, acabamos discutiendo. Me aprieta, no me cabeee, no quiero probarme másssss. En las tiendas me hacen lo mismo. Y al blog vuelvo a poner como testigo de que pienso recordarles sus peleas para probarse ropa cuando tengan 15 años. El mundo está mal repartido. Yo deseando probarme en casa o en tienda y ellas despreciando mi atención sin límite por su atuendo. Y con esto y un bizcocho, voy a ver si me decido con un vestido y dos pantalones.

1 comentario:

  1. Por algún blog leí la gran idea de hacer los armarios rotatorios. Esto es, que tengan un botón que lo que tu ves se diera la vuelta y saliera lo de verano. Termina la temporada, das el botón, y sale lo de invierno. Todo colocado y perfecto estado. Sólo quedaría tirar lo que está de modè, lo que no te vale o lo que no te gusta...genial!!!!.

    Pues nada, yo ya lo he hecho este fin de semana con los armarios de mis enanos. Puaj! que rollo!

    ResponderEliminar