lunes, 3 de junio de 2013

Pequeño post de cosas absurdas

Me flipa

-La gente que se levanta, se ducha, desayuna y en media hora está saliendo de casa: porque a mi me cuesta una vida. Siempre llego tarde. Aunque haga lo mismo cada día. Mis minutos parece que tengan 30 segundos pero al final han durado 120. La media hora de esa gente, para mi es hora y media.

-La gente que canta bien: porque yo no canto mal en el coche. Cuando nadie me oye. Cantar bien me parece alucinante.

-La gente que toca un instrumento: porque el solfeo me parece más difícil que la parte más difícil del álgebra.

-La gente que se orienta. Los que son capaces de contar de cabeza los semáforos, calles, bocacalles, y tiendas que hay desde el lugar en el que le preguntas por una dirección, hasta tu destino. Y encima te lo calculan en metros. Porque yo soy incapaz de recordar cuántos semáforos hay en una calle por la que he pasado toda la vida. Porque no tengo ni idea de cuánto son 100 metros y porque no fui agraciada con el gen google maps.

-La gente que lleva moto: porque jamás he conducido una. Y no es porque no lo haya intentado, que tampoco, es porque estoy convencida de que jamás lo podría hacer.


Me inquieta

-La colección de botellas de plástico medio llenas (o medio vacías) que se acumulan cada día en las mesas del polígono sin número: ¿por qué la gente insiste en comprar botellas de 1'5 l, para acabar dejándola medio llena o vacía encima de una mesa? ¿Por qué no se las compran de 0'50 l, se la acaban y la tiran a la basura? Todas esas botellas, decenas de ellas, acaban en una repisa, al lado de una ventana. En el alféizar de esa ventana se posan muchos pajaritos. Cuando me giro hacia ese lado de la redacción, me quedo mirando la escena: botellas de plástico, con diferentes cantidades de agua. A través de ellas y de los cristales se ve a los gorrioncitos. Me recuerda a una presunta obra de arte que vi hace años en el Georges Pompidou.  

-Los tuppers con retestín. Bueno, me inquietan y me dan asco. Los envases de plástico reciclados de casas de comidas preparadas o promociones de supermercado. Me ha calado a mi lo del bisfenol al contacto con las miroondas. Y esas manchas blanquecinas me parece que son partículas de bisfenol que se han soltado del tupper. Por eso me decanto por el inmaculado pírex.

-Las casas, fábricas, edificios abandonados. Veo al volver de casa de mi suegra una fábrica de productos farmacéuticos, abandonada desde que Elmío era pequeño. Desvencijada pero en pie. Los cristales intactos, pero opacos. Plantas que crecen por todas partes. El cartel con el logo de la empresa recuerda lo que fue. ¿Y qué será ahora mismo? ¿Pasará algo ahí dentro?

-Lo mal que cocino: y que veo que ya no voy a aprender. Dame la thermomix y recetas de tartas, bizcochos, merengues y cremas de verduras, y pare usted de contar. Soy incapaz de hacer un arroz que incluya más ingredientes que el arroz a la cubana. ¿Cocido/puchero o arreglo de esos que a la gente le genera caldo, segundo plato, croquetas etc? Nada. ¿Un guiso? ¿Un estofado? No los he hecho jamás y me parecen retos tan inalcanzables como el de aprender solfeo.

-Poner gasolina. Bueno, gasoil. Pinchar una rueda. Poner presión a las ruedas. En general cualquier cosa relacionada con los automóviles. Cuando pongo gasoil me vienen toda clase de leyendes urbanas a la cabeza: como la que decía que contestar el teléfono móvil podía provocar una explosión en la gasolinera. No me gusta repostar porque las pistolas se me rebelan. La cosa esa que se aprieta, cuyo nombre ignoro, siempre me salta con su impertinente clac-clac-clac que hace que en vez de chorro caigan gotitas de combustible. Así que, por si fueran pocos los motivos que tengo para quererle, delego en Elmío el repostaje del coche. Para evitar más inquietudes.

8 comentarios:

  1. Lo tuyo es el mundo del motor, ¿verdad?. ¿Es el surtidor lo que decías?. Bueno, coincido en que lo de los tuppers con manchitas, aunque el bisfenol sea otra cosa, me da mucha grima. Las fábricas y viviendas vacías no me dan miedo en plan que haya fantasmas u ocupas, me da miedo por el despilfarro y el despropósito de tenerlos así, para que se vendan como solares o lo que sea. Lo que más vergüenza me da decir, me da miedo conducir...y claro, conduzco en tensión, que no me gusta a pesar de todos los años de carné que tengo, qué pena me doy.
    Ah, lo de la música, debe ser precioso, siempre que no te de por el lado siniestro, la autocontemplación mistificada, que debe ser una tentación enorme a la vista de la cantidad de abducidos que hay.
    Y otra que me disgusta enormemente es la ñordaconversación maternal (o abuelil). Pues ya pesa x kilitos, y está en el percentil y-invento del diablo-. Socorro, socorro, qué lata.
    Un saludo ;).

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    1. jajajajaj!! No, no es el surtidor! Es la palanca de la pistola que aprietas para que salga la gasolina, que se engancha y hace clac-clac-clac. Probablemente se llama simplemente palanca, pero es que tiene una mala leche... A mi tampoco me apasiona conducir y para ir a un sitio nuevo, previamente hago una vuelta de reconocimiento. Ni tomtom ni nada.

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  2. Al habla otra seguidora-utilizadora de la thermomix incondicional. Besos.


    www.sobrevolandoloscuarenta.blogspot.com

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    1. jejeje... voy darme una pequeña cura de autoestima culinaria: las lentejas con la tmx me salen impresionantes!!! Y la tarta de limón y merengue y las cocas esas de merendar tan gordas y esponjosas... Pero ya te digo, que el día a día de supervivencia familiar lo llevo mal. Esta semana tengo un reto: croquetas!! Tengo que poder! Ya te cuento.
      Besos!

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  3. Uf. A mí me flipa la gente que tiene su despacho inmaculado. La mesa de diseño, leáse sin cajones, con cuatro papeles (el resto dónde lo meten???), que les cabe la foto de sus hijos en el campo y de su mujer frente al Taj-mahal, que tienen un bote superchulo de bolis con lo estrictamente necesario, que te sacan el expediente de cualquier cliente del Pc perfectamente escaneado y sin que falte nada (de dónde coño sacan el tiempo si, como yo, tampoco tienen secretaria?)...y encima van súper guapos y maqueados. Odio al colectivo masculino de mi profesión.

    Por cierto. Yo si cocino. Me encanta y no tengo termomix. Pero a cambio tengo un libro que te recomiendo "1080 RECETAS DE SIMONE ORTEGA". Facilísimo. Cocina como antaño y sin cosas raras.

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    1. Sí, ese libro lo he tenido en las manos varias veces. Pero sí yo lo único que quiero saber hacer es un cocidito, con su caldo para estar una semana haciedo fideos, un arrocito con pollo, un esofadito!!!! Otra cosa que me inquieta, culinariamente hablando, es la olla exprés. Por si explota.

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  4. La olla exprés explotar?????. Jamás. Cómprate una olla rápida (la que tengo yo es de la marca Fagor, te dan una grande y otra más pequeña usando la misma tapa). Las ollas de antes no tenían el sistema de seguridad que tienen las de ahora. Las de ahora tienen no sé qué invento que como no esté a una temperatura adecuada la olla no se deja abrir ni a martillazos.

    Veamos, recetas pedorras que te pueden sacar de apuros:

    - CALDO.- vas a la carnicería y le dices al carnicero (sabios en la materia) deme todo para hacer un caldo. Te pondrá una pata de pollo o gallina (yo la prefiero al cascarón que siempre tiene alguna entraña por dentro puaj), un hueso de espinazo, un trozo de carne (le dices que te ponga morcillo), dos patatas medianas, una rama de apio, una cebolla partida en dos, una rodaja de calabaza, una hoja de laurel, y sal & pimienta (poca) (si no tienes alguna de estas verduras en casa, puedes echar las verduras que quieras, menos coliflor).
    Todo a granel a la olla, lo cubres de agua y a fuego mediano. Cuando empieza a hacer PUUUUUUFFFFFF, pues 15 minutos más a fuego lento y después la apagas. Cuando baja el pitorrito de la olla, ya puedes abrirla. Yyyyyyy Voilà! caldito para un par de días.
    Puedes echar trocitos de huevo cocido con los fideos. O también haciendo trocitos de la pata de pollo y de la carne puedes añadirlo al caldo con los fideos.

    Con la pata de pollo y la carne te puedes hacer croquetas. Pero esas te las cuento otro día.
    Hoy estúdiate la receta del caldo.

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    1. Primero me tengo que comprar la olla. En rebajas me la agencio.
      Gracias!!!!
      Vas a entrar en la categoría de cosas que me flipan!! Cosas, nooo. Personas!!!

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