miércoles, 10 de julio de 2013

Amigas


Cuando tienes 7 años, el concepto mejor amiga es muy elástico. Puedes tener una mejor amiga el lunes, discutir con ella el martes, no ajuntarte el miércoles y sufrir un ataque de amnesia el jueves por el que vuelves a ser la íntima amiga de aquella que el martes era tonta. En esta sucesión de escenarios posibles, las actrices pueden cambiar constantemente. La amiga del primer lunes de abril no tiene por que ser la de la segunda semana y puede volver a serlo el primer lunes de mayo. 

Mi mejor amiga a los 7 se llamaba Beatriz V. y nunca he vuelto a saber de ella. Pero me acuerdo de su cara con pecas y su pelo rizado y de que me invitó a pasar un fin de semana en su camping. A partir de ahí, no recuerdo amigas forever en mi tierna infancia. Yo era de ir con todos y con nadie. En BUP se consolidaron algunas amistades que duran hasta ahora a pesar de mi escasa dedicación. Pero ese es otro tema sobre el que debería flagelarme a mi misma un día de estos. 

Ladesiete y B.
La amistad a los 7 llega por caminos inescrutables. O por sendas tan prosaícas, como el hecho de que las madres  tengan afinidad o incluso sean amigas. Si a eso le añades ir a la misma clase desde los 4 años y ser vecinas, las posibilidades de convertirse en mejores amigas aumentan. Ladesiete es muy amiga de B. B cumple los criterios de selección anteriormente citados: va a clase de Ladesiete desde los 4, vive al lado de casa, su madre y yo tenemos afinidad y ya no digo que es mi vecina, sino mi amiga. 

Ladesiete y B van cada una a su rollo y aunque no proclaman a diario ni a los cuatro vientos que son las mejores amigas, cuando están juntas cumplen a la perfección con ese perfil. A sus tiernos 7 años se intercambian la ropa. A una le gusta lo de la otra y viceversa. Se montan películas con canciones de Marisol o Violeta y discuten por ver quién canta más. Hablan mucho cuando están solas, pero no sé muy bien de qué porque hacen gala del secretismo de las buenas amigas.

- ¿De qué hablabáis B y tú, que os he visto en la piscina venga a charlar?
- De cosas nuestras. 

La verdadera amistad está obligada a pasar duras pruebas. La separación por vacaciones. Los cambios de grupo en clase. Ataques de mini ego. Reglas de juegos que no se respetan. Y la incursión de un elemento distorsionador en forma de 'la otra amiga' o la hermana de turno. 

Esa es la piedra de toque. Si dos súper amigas de 7 años superan esa injerencia no hay duda de que la amistad tiene todas las papeletas para ser eterna. La intromisión en el caso que nos ocupa tiene forma de hermana pequeña de Ladesiete. Hermana puñetera, nivel mosca cojonera, osea, Ladecinco. Es así. Las hermanas de esta historia se llevan dos años justos. Una diferencia de edad que intensifica la fuerza del elemento distorsionador en la mini amistad. Si compartir entre dos ya es un reto, entre tres es imposible. Y surgen los celos: 

- Pues es que B es amiga mía, no tuya y estamos jugando a nuestras cosas. 
- ¡¡Mamáaaaaaa, no me dejan jugaaaaaaaaaar!!


Pero todavía pueden enfrentarse a una amenaza peor: una amiga mayor. Esa que les impacta, les fascina, esa a la que miran con ojos de cordero degollado porque lleva las uñas de los pies pintadas y porque sus padres le dejan ver a Violeta. Esa a la que las Monster High le parecen cosa de pequeñajas. La misma que lleva biquini y ya no braguita para ir a la playa.


Ladesiete, B, Amiga Mayor, Ladecinco

Las mini amigas lucharán por su atención. Caerán rendidas al encanto de su preadolescencia, fliparán con su libertad, con su altura, con su pelo largo y con la sospecha de que le dejan elegir la ropa. Será el modelo de las dos a seguir y se mirarán de reojo mientras esperan que Amiga Mayor elija a una antes que a la otra para... por ejemplo, peinarlas. Y si es para pintarle las uñas de los pies, saltarán chispas. 

Vendrán retos más duros. Claro que sí. Chicos. Malentendidos. Movidas absurdas de me dijiste-te dije-le dijiste. Trolas. Ataques injustificados de sinceridad innecesaria. Secretos inconfesables confesados. Separaciones forzosas. Pero no hay absolutamente nada que curta más una amistad que superar un 'no te ajunto' a los 7 años. 

2 comentarios:

  1. has vuelto!!!!
    sí, la amistad entre chicas es complicada....somos complicadas. Pero precioso y real como lo has descrito

    besos!

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  2. Què bonito post, me ha hecho recordar que no pude superar todo eso y que no sé si mis hijas podràn con ello. Qué bonita es la amistad en la infancia y si dura hasta la edad adulta, sin rencores ni envidias, es ya eterna.

    Hace mucho que no te leía, últimamente no tengo tiempo. Prometo ponerme al día.

    Un beso!

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