domingo, 4 de agosto de 2013

Casi un mes

Pues sí, ya va para un mes que no he pasado por aquí. Casi un mes en que no he escrito nada, aunque motivos, ideas, pensamientos, historias, batallitas, novedades, rutinas, visitas, ausencias, presencias y muchas cosas más no han faltado. Hace casi una semana que estoy de vacaciones pero aún no he conseguido desconectar del trabajo ni dejarme llevar por el abandono de toda actividad mental que no sobrepase la potencia necesaria para leer un libro, pensar qué se come hoy o decidir si me levanto ya o remoloneo un poco más en la cama. Lo conseguiré, sólo me hace falta un poco de voluntad y que pase esta semana de aclimatación al estado vacacionil.

En este casi un mes han destacado 3 semanas infernales de trabajo. Al tsunami de las 3 letras ha habido que añadir las ausencias de compañeros por vacaciones y los últimos coletazos de la rabiosa actualidad informativa previa a las vacaciones. Y por si fuera poco, el horario escolar de junio y la escuela de verano de julio han convertido mi último casi un mes en un despiporre vital y en una máquina de generar agotamiento. Una auténtica locura.

En este casi un mes, además, me he cortado más el pelo, he confirmado que he puesto en el mundo a dos pequeñas salvajes que van de mal en peor en lo que a su grado de gamberrismo se refiere. He descubierto partes de mi cuerpo que no sabía que existían... no, nada que ver con el sexo, que va. Son partes de mi cuerpo que se han dado a conocer por la vía del dolor agudo. Y precisamente por esto y porque unas cosas llevan a otras, he empezado a ir al gimnasio y me encuentro en los albores más prematuros de mi incursión en lo que viene siendo la moda del running. Sí, sí, salgo a andar y a correr, en series de 5-3-5-3-5-3-5. Y toda esta frenética actividad, en mi intensísimo casi un mes. Porque soy más bruta que un arado y no había otro momento en el año para hacerlo. Mi incipiente vida deportiva me está generando mucha materia prima para el blog. Pero mucha, mucha.

En esta vorágine, mi actividad lectora ha sido inversamente proporcional a la actividad física y laboral. Leo a paso de tortuga. He terminado Gilead, me he leído a carcajadas el libro de Molinos y voy lenta pero súper entretenida con 'A libro abierto' de John Huston. He leído pocos blogs. Bueno, prácticamente los de siempre pero con el método de lectura en diagonal, un seguimiento fiel aunque leve a Bego, PaulaMara y algún comentario porque un apéndice perdido bien lo merece.

En leer y en escribir he flojeado mucho. Evidentemente no he escrito nada desde que nos fuimos a la casa de B y B pequeña en la playa. Ladesiete y Ladecinco lo pasaron bomba durmiendo en otra casa (bueno, la mayor no. Me temo que le voy a tener que hacer el método Estivill a los 7 años porque no se duerme si no me acuesto con ella), navegando en velero y viviendo un fin de semana de esos que se te quedan grabados en la memoria. Un fin de semana del que podía haber escrito un post memorable con mi experiencia marinera. Habrá post. Un día de estos. Puede que se titule algo así como 'A mi la biodramina no me hace efecto'. De eso ha pasado casi un mes y me acuerdo como si fuera hoy. Y de tantas otras cosas que han pasado, que he pensado, que he dicho... 

En este casi un mes he cumplido 41 años. Se ha acabado Homeland. He tenido un fin de semana para 'llenar los tanques de amor maternal y volver a casa con fuerzas' (cito el libro de Moli y añado que ya preparo mi primera reseña literaria) en la Matarranya solos Elmío y yo. Hemos decidido irnos de vacaciones a la montaña, así, en dos días y confiando en nuestra suerte con la improvisación veraniega de los últimos años. Mi hermano se ha leído todo el blog. Mis primos siguen echándole un vistazo a los posts de vez en cuando. Una compañera del trabajo también lo ha descubierto y otro compañero del polígono sin número me preguntó en medio de una reunión lo que nunca esperaba escuchar... la pregunta para la que no estaba preparada... 'alguien me dijo el otro día que tienes un blog, ¿es verdad?'. Intenté cambiar de tema pero creo que no fui nada convincente.

Pues sí. Es verdad. Tengo un blog y aquí está después de casi un mes.

3 comentarios:

  1. bravo!!!!! bienvenida!!!
    espero ansiosa tu próximo post

    besote

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  2. Hola!!!

    Se te echaba de menos, aunque es comprensible que de vez en cuando una no pueda escribir y tenga que dedicarse a vivir!!

    Oye, muchas gracias por serme fiel, qué emoción verme ahí citada en el post.

    Veo que te han pasado muuuuuuchas cosas en casi un mes y que te quedan otras tantas que acumular en vacaciones. Tú sigue disfrutando maja, y ya habrá tiempo para el blog.

    Un beso! ah y felicidades por esos 41!

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  3. Respirar hondo y disfrutar. Increíble, pero lo que cuesta a veces desactivarse en vacaciones.
    ¡Ha sido todo un placer descubrir tu blog! Te dejo una sorpresita en el mío:
    http://mamaacuadros.blogspot.com.es/2013/08/premio-liebster-award.html

    ¡Un abrazo!

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