sábado, 9 de noviembre de 2013

Libro electrónico vs libro-libro

Se podría decir que en esta cuestión soy una conversa. Y no hay -casi- nada peor que los conversos. Los que fumaban como carreteros y ya no fuman, las que decían que no tendrían hijos y tienen 3, las que decían que ellas no darían de mamar porque era una esclavitud y se me han hecho lactivistas... en fin, que tengo unos cuantos conversos alrededor y son un poco pesados. Hace un año yo era de las que decían que el libro electrónico era lo peor, que yo jamás tendría uno y desde hace un año lo tengo y estoy encantada. 

El kindle llegó a mi de rebote. Mi madre es muy moderna, yeyé y tecnológica y no soporta ver que mi padre es todo lo contrario en lo que a cachivaches y gadgets se refiere. El hombre tiene móvil pero como si no lo tuviera, le envío whatsapps y me llama desde el fijo si está en casa para decirme que OK, que lo ha recibido, pero que no sabe cómo contestar. Si no está en casa, pues ya ni espero respuesta. El caso es que además de tecnolerdo es un lector voraz, muy voraz. Mi padre es capaz de leer sin perder la concentración y la atención en cualquier lugar y con toda clase de circunstancias ruidosas. A sus 76 lozanos años, a veces pienso que no le va a quedar nada por leer, por eso a veces relee y en los últimos años está volcado en la II GM y en la novela negra. 

Hace un año llegó mi madre con toda su buena intención y le regaló el kindle más básico y manejable. 'Toma, que ya no nos caben los libros en casa... y a ver que hacen tus hijos cuando nos muramos con esta biblioteca. ¡Hay que modernizarse'. Ella es así. Un poco broncas. Mi padre miró y remiró el kindle. Ella lo plantó delante de la web de Amazon a buscar libros. '¿Ves? Más baratos. ¿Cómo es ese que buscas de Hitler y Stalin?'. Yo intenté animarle y buscar con él libros en otros lugares inconfesables, pero... no hubo manera. Semanas después, el kindle descansaba en la mesita del rincón de lectura de mi padre. Solitario. Inútil. Sin nadie que lo usara. Hasta que un día mi madre me dijo: 'Ale, quédatelo tú. Es la última vez que me preocupo por que tu padre esté al día!'. Broncas vs Santo Varón.

Me llevé el kindle a casa como quien se lleva un artefacto peligroso. Avergonzada y pensando qué hago yo con esto, cómo voy a caer yo en esto, yo, que siempre he dicho que no tendría ebook, que no tiene la mínima gracia, ni el rollo, ni el romanticismo de un libro, que el papel siempre será el papel, que un libro es un libro y no una pantalla, que los libros son posesiones especiales, que verlos en tu estantería mola, que mola más ir a una librería y comprártelos, que adoro el olor de los libros nuevos.... Bueno, pues sin renegar de todo esto, puedo decir que retiro la mayoría de afirmaciones y especialmente el tono intenso con el que solía decirlas.

No es lo mismo, claro que no, pero a mi el kindle me ha solucionado varias circunstancias relacionadas con mi afición a la lectura. Por ejemplo, me cuesta mucho encontrar muchos de los libros que me gustan. Me cuesta tiempo y dinero. Y en ocasiones, ni con dinero los puedo conseguir porque están descatalogados. Es lo que me pasó con 'A libro abierto', de John Huston. Y así he conseguido una colección maravillosa, por no decir cojonuda, de novela americana. Tengo a Eudora Welty y a James Salter, todos los de Steinbeck Joyce Carol Oates, muchos de E.L Doctorow, Faulkner, Scott Fitzgerald, Willa Carther... una súper biblioteca.

También me resulta muy práctico para llevarlo encima, leer en cualquier lugar, por ejemplo en el coche (aparcada) cuando voy a recoger a lasmías. Me facilita la afición a leer, en ocasiones, dos libros a la vez. Y ha solucionado una de las mayores torturas maternales: hacerle compañía a Ladesiete a la hora de ir a dormir. Sí, lo reconozco... voy a tener que aplicarle el método Estivill sobrevenido, porque mientras Ladecinco cae redonda después de leerle un cuento, Ladesiete da la tabarra durante al menos media hora... ¿leemos juntas? ¿te quedas un rato conmigo? apagas la luz y te enciendes el kindle hasta que me duerma, ¿valeeee?.... Y así cada noche.  Aprovecho esos minutos de inducción al sueño de mi primogénita, mientras Elmío recoge o prepara la cena, depende del desarrollo de mi desastrosa organización doméstica: hay días que a las 21h ya he cenado y hay días que no. Eso sí, las niñas al sobre antes de las 21h.

Hace meses que no me compro un libro-libro porque entre descargas pagadas y descargas gratis tengo para leer durante meses y meses. Esto mola. Pero no es la perfección absoluta. Me he convertido pero, como los fumadores, me apetece un cigarrito en las bodas... y ya tengo una lista de libros para pedir a los Reyes. Iré yo a comprármelos. Me iré un sábado por la mañana, sola, a una librería cuando los tenga seleccionados. Los buscaré en las estanterías, leeré la contraportada aunque ya me sé esa información de memoria, disfrutaré al ver que pasan de las 200 páginas... eso con el kindle no se puede hacer, no puedes ver a ojo y a peso cuánto te queda para acabar el libro, cuántas páginas te has leído de una sentada... Con el kindle es más engorroso hacer la tontería de, antes de empezar el libro, leer la última frase... se puede pero no tiene la misma gracia. Es una manía estúpida que tengo desde pequeña. Seguramente, iré a la caja con más libros de los que debería, así que me daré la vuelta y dejaré alguno... venga, va... coge sólo los que no están en edición de bolsillo y los otros ya te los comprarás... o no, deja los más caros y llévate los de tapa blanda.... y como nunca lo tengo claro, daré vueltas y vueltas y al final me los llevaré todos. Y me los dosificaré, unos me los traerá Papá Noel y los otros los Reyes... Cuando llegue el día, elegiré uno, empezaré a leerlo, probablemente en la cama, antes de ir a dormir. Lo oleré, cogeré un boli y en la página 3 pondré mi nombre y la fecha. Será éste. Tiene 744 páginas. 



4 comentarios:

  1. Nosotros proponemos un camino intermedio, a ver qué te parece...www.seebook.eu

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece muy interesante!! De hecho y a pesar de mi 'tecnolerdismo' entiendo que conjuga perfectamente lo que me gusta de cada formato. Lo que no entiendo muy bien es cuál es exactament el soporte... no te preocupes... me paso por vuestra web y os pregunto. Gracias!!

      Eliminar
  2. Te entiendo Anna. Mira que yo escribo en mi web sobre ebooks. Pero en reyes me regalaron un par de libros en papel y se me caía la baba... snifff

    ResponderEliminar
  3. De aquí 100 años los libros en papel serán artículos de lujo, un derroche de técnica antigua.
    El libro electrónico se impondrá como la electricidad se ha impuesto al fuego, tiempo al tiempo....

    Ana
    Clicka aquí para que te recomiende un ereader...

    ResponderEliminar