jueves, 27 de febrero de 2014

Garden leave

Garden leave o gardening leave. Así le llaman los ingleses al permiso retribuido en sus leyes laborales. Es el periodo de tiempo en el cual un trabajador de una empresa es enviado a su casa a la espera del despido definitivo o de su fecha efectiva de jubilación. Probablemente por eso le pusieron ese nombre, por esa imagen clásica del Mr. James con pantalón de pana, chaqueta verde y botas de agua arreglando su frondoso jardín británico. Podando rosales y colocando enanitos. El empleado en garden leave también puede haber pedido rescindir su contrato libremente y la empresa le puede enviar a casa hasta que se resuelva esa rescisión. Ya se sabe...  por las cosas del espionaje industrial. La gracia es que durante el garden leave el trabajador sigue cobrando y vinculado legalmente a la empresa. También se puede enviar a pasar el cortacésped a un employee por cuestiones disciplinarias mientras sus jefes deciden sobre él. Y sí, también pueden pedirse los ingleses un GL cuando tienen un hijo o cuando tienen que cuidar a un familiar enfermo.

Yo estoy ahora de GL. Pero como no tengo jardín tengo que adaptarme a esta situación. Va ya para 3 meses y no estoy segura de cuánto va a durar. Probablemente menos de un mes... no lo tengo claro. Mi caso no se ajusta exactamente a ninguno de los descritos arriba. Ni me voy a jubilar, ni he pedido dejar mi trabajo, ni me han sancionado y hace ya casi seis años que decidí no volver a reproducirme. Mi caso se resume en: gobierno cierra empresa pública porque dice que no puede acatar una sentencia y como el scattergories es mío, me lo llevo. Stop. No puedo bajar la persiana como si esto fuera una mercería de barrio por eso, yo, gobierno, hago una ley adhoc, suspendo la actividad de la empresa y envío a casa a los trabajadores que participaban en esta actividad. Stop. Léase como los anuncios de medicamentos, muy rápido... porque me resulta  una pesadilla contarlo y releerlo.

La situación de GL es extraña. Estás en tu casa cobrando tu nómina puntualmente. Es algo que te agobia porque estás acostumbrada a cobrar por trabajar. El rollo funciona así desde hace siglos, con más o menos garantías. Ahora resulta que te ingresan la nómina sin fichar, sin producir, sin ganártela. Sólo por la relación laboral legal. Bueno. Bien. Vale. Parece que es una práctica habitual en empresas que van a cerrar. Te da también un poco de vergüenza tal y como están las cosas, pero tampoco te vas a quejar. Es raro. Se hace muy raro. Y como no estás acostumbrada después de casi 17 años en la misma empresa y un par en otras, pues te cuesta adaptarte. Ojo. Tampoco debes adaptarte porque no va a durar siempre. 

Ahí van unas cuantas reflexiones acompañadas de ejemplos prácticos sufridos en carne propia, por si alguna vez os encontráis en GL.

GL no es un día libre Suena el despertador a la misma hora de siempre pero no tienes que ir a trabajar. Parece uno de esos días pendientes que te cogías en alguna ocasión para hacer una gestión por la mañana, para ir al médico o porque te caducaba ese día libre. Te parece también un poco un sábado, porque realmente no tienes que hacer ninguna gestión ni tienes que ir al médico. No tienes nada que hacer. No tienes que hacer nada. Horror vacui. Primer consejo. Haz las camas. Muchos sábados no haces las camas. Aquellos días libres no hacías las camas o las hacías cuando te venía bien. Haz las camas. Las camas hechas, las colchas alisadas, el cuarto recogido dan sensación de orden y de rutina. Porque para afrontar el periodo de GL hay que establecer orden y rutina. 
  • Ejercicio práctico: Levantarse a las 7. Levantar a la prole a las 8. A las 9 se sale hacia el cole. A las 9:30 entran en clase y vuelves directa a casa. Hacer las camas y recoger las habitaciones (15'), poner lavadora (5'), ordenar y limpiar cocina (20'), arreglar y limpiar baños (depende del día, otros 20' de media). Ya está. Una hora para que la casa sea un remanso de armonía. No te preocupes. Si no lo habías hecho a diario te costará un poco más. Si por culpa del ERE de tu empresa has tenido que hacer un ERE en tu casa, apreciarás el dinero que invertías cada mes en esa ayuda. Mucho. Es un coñazo pero es terapéutico, en serio. Habrá días que estarás bicho bola y de muy mala leche, especialmente si no habías pedido estar de GL. Pero verás que la casa impoluta y ordenada te genera paz. Porque recuerda: es lunes, no es domingo y todos los días van a ser igual. 
Rutinas y costumbres Tienes muchas rutinas adquiridas y te va a costar cambiarlas. Y claro, como están asociadas a tu trabajo y te ha venido fatal que te envíen de GL previo a tu próximo despido, pues todo lo que te recuerda a tu trabajo te pone triste. Como mínimo. Aquí hay varias versiones e interpretaciones sobre la fuerza de la rutina. Son intensos estudios de la Universidad de Wichita sobre la deshabituación. Es coña. Mucha gente te dirá que desconectes, que te busques entretenimiento, que vayas al gimnasio, a inglés, que te apuntes a cursos de formación, que hagas cosas que te distraigan. Si tienes hijos te dirán que disfrutes ahora de ellos, que antes no tenías tiempo y ahora tienes todo el del mundo. Y es muy posible que tú pienses dejadme todos en paz, yo no quiero ir al gimnasio ni sacarme el advanced y soy una madre tan desnaturalizada que soy incapaz de disfrutar de mis hijas en este estado de cabreo, yo lo que quiero es mi trabajo. Es normal. Pero hay gente que consigue desde el primer día convencerse de todo esto. Que sí, que yo los conozco. A mi me ha costado dos meses. Sin coach de buenrollismo ni nada. Sólo porque me he cansado ya de mi y de mi auto conmiseración. Cuando llegas al estado no me aguanto ni a mi misma sabes has tocado el punto de no retorno. O te lo tomas de otra forma o estás jodida. 

No pasa nada si quieres volver a tus rutinas y a tus costumbres. Si trabajabas en un concesionario y te gustaban las revistas de coches y todo el mundo te dice que no leas revistas de coches ni te conectes a webs de coches, si ves que te apetece empaparte de las novedades de la Feria del Automóvil de Berlín, hazlo. 
  • Ejemplo práctico 2. Yo hacía vídeos de política en una televisión. Como quien hace turrón o campañas de publicidad. Hasta hace tres semanas, no quería ver noticias de tele ni leer un periódico. Pero eso se acabó. Hace dos días me tragué el debate sobre el estado de la nación mientras planchaba y no me ha pasado nada. Me mola, pues lo veo. Si haces campañas de publicidad querrás ver el primer anuncio del año y si haces turrones probarás -o no- el de gin tonic. Y no te pasará nada. 

El tiempo Ya lo he dicho por ahí arriba, pero una de las cosas que más vas a oír es aquello de ahora que tienes tiempo. Acabarás creyéndotelo y es una gran mentira. Parece que tienes todo el tiempo del día pero que sepas que vas a procrastinar sin límite. Te darás de morros con una paradoja: ahora tienes más tiempo que antes y no te cunde, tienes la sensación de no acabar nada, de no aprovechar los minutos. Antes hacías la compra en una carrera al salir del trabajo ante la mirada y resoplidos de las cajeras que estaban a punto de cerrar. Ahora acabas yendo dos días seguidos a la frutería porque no te diste cuenta y no cogiste plátanos ayer y como piensas que tienes tiempo, lo pierdes y vas a por plátanos. No eres eficaz en la gestión de tu GL. ¿Por qué? Porque procrastinas, porque no te acuerdas de que un quilo de paja pesa lo mismo que un quilo de hierro y te crees que las horas en GL duran más. Pues no. Duran 60 minutos como antes. Se supone que procrastinar es esto. Pues yo te digo que procrastinar es esto:

Es hacer pulseritas en vez de ordenar armarios. Es engancharse al whatsapp en vez de hacer la comida. Hacer un bizcocho en vez de poner a remojo y frotar los calcetines de deporte de Ladecinco que se ponen marrones a la primera puesta. Crees que lo puedes hacer ahora que tienes tiempo y luego te arrepientes. 

Aquí no hay ejercicio práctico porque no he conseguido superar la fase procrastinadora. El ejemplo más claro es que mientras escribo todo esto está pitando la secadora.

Come A mi me encanta comer pero odio cocinar. Porque no sé. Por eso creo que comer (bien) durante un periodo de GL es muy complicado. Después de los esfuerzos matinales de ordenar la casa y dejar la cocina como los chorros del oro, te da pereza ensuciar, volver a limpiar, para volver a ensuciar-limpiar por la noche a la hora de la cena. En caso de que tengas crías de mamífero racional a tu cargo, la cosa empeora. Si tienes la suerte de contar con madre y/o suegra aficionadas el tupper, perfecto. Ellas saben de tu incapacidad culinaria y aunque su altruismo final se dirige a sus nietas, tú te aprovechas de esos caldos congelados y demás ingredientes para la subsistencia. Siempre te queda la ensalada de pasta, la ensalada de ensalada, el bocadillo o cualquier cosa que seas capaz de convertir en un aporte equilibrado para tu organismo. 

Intenta comer en la cocina o salón, donde acostumbres, a la misma hora cada día. Pero no hagas esto que se ve en la foto. No comas mientras escribes un post chorra. O un post serio. Lo único que conseguirás es comer mal y escribir mal y retrotraerte a tus días en el trabajo cuando comías más o menos así. Y si no has superado la fase de las rutinas y costumbres lo pasarás mal y además ensuciarás el ordenador. 

Durante el periodo de GL es muy recomendable repetirse una frase. Es de mi madre y tenía que haber sido el título de este blog, lo que pasa es que le dí tantas vueltas que sólo se podía llamar como se llama. La frase es siempre habrá alguien peor que tú. Ese alguien serás tú cuando pases de estar en GL a estar en el paro. Así que, ya sabes, si no tienes jardín que regar, toma nota. Aunque espero que nunca te haga falta.

(Dedicado a 1.615 compañeros en GL)







13 comentarios:

  1. Ánimo.
    Yo no estoy de GL pero como si lo estuviera

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    1. Por lo menos tú sabes cocinar.... ¿verdad? ;-)))
      Ánimo también.
      Besos.

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  2. Mucho ánimo. No quiero ni pensar como estaría yo. Hace unos meses también tuvimos una nube negra por aquí, pero pasó. Ahora estamos otra vez en el punto de mira. A ver como acaba. Y tampoco sé cocinar!.
    Besos.

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    1. Muchas gracias!! El panorama está fatal. Todo bastante desastroso.
      Y lo de no saber cocinar a mis 41 lo llevo fatal......

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  5. Hace medio año que no trabajo. Leo que no lo estas pasando muy bien pero de leaver a leaver, me has hecho sonreír. Hacemos las cosas muy parecidas y hemos llegado a similares conclusiones.
    No obstante, yo tengo a los niños muy peques y para mi si que a supuesto un alivio el poder estar más con ellos porque lo de antes era matador para todos.

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    1. De leaver a leaver, espero que esos problemas de configuración estén resueltos y pueda ver pronto ese blog del que hablabas donde Molinos. Ánimo!!

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  7. Enhorabuena! Eres un ejemplo a seguir, antes del GL, durante y después. Cualquiera con un mínimo de inteligencia nunca te debería dejar escapar. Por favor, escribe un libro.

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    1. Calla. Que me lo voy a creer. ;-)
      Un beso.

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  8. Cuanta razón tienes. Me ha gustado el post. No he estado en GL pero tuve una situación parecida... Y acabé harta de las sonrisas de envidia de la gente que no dejaba de decir, disfruta! aprovecha! ahora tienes tiempo para todo!! mientras yo me ahogaba en un vaso de agua sin rutina, orden ni concierto... Espero que ser resuelva pronto!! Saludos desde China

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    1. Gracias y saludos a ti también! Cómo mola...China. Suerte por allí.

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