jueves, 21 de agosto de 2014

Contra la violación


Ha sido culpa mía. Desde que limpié mi TL de Twitter de vida política vivo alejada de una parte de la realidad. Concretamente de la parte de la realidad que se llama actualidad. Se me ha pasado un tema: la polémica por los consejos que figuraban en la web del Ministerio del Interior para que las mujeres puedan prevenir una violación. Unas recomendaciones que salen a la luz después del penúltimo caso de violación conocido en las últimas semanas en este país. El penúltimo ha sido archivado. El último, no.

La controversia ha sido ruidosa y el ministerio ha recibido duras críticas por intentar prevenir las violaciones con un argumentario 'indignante e intolerable' según califican algunas voces detractoras, las mismas que aseguran que con estas directrices se obliga a las mujeres a vivir aterrorizadas y con un silbato en el bolsillo. A sentarse detrás del conductor en un autobús vacío, a tener las cortinas de casa cerradas y no hacer autostop. Los van a cambiar. Los consejos del ministerio sólo están desactualizados. Como soy espíritu de contradicción diré que yo no estoy completamente en contra de estos consejos. El miedo es libre y cada una hará lo que pueda ante una situación tan indeseable como esta. ¿Que hay que llevar un silbato en el bolso? Pues se lleva. ¿Que hay que quitar el nombre del buzón? Pues se quita, total, quién recibe hoy en día cartas postales... ¿Qué hay que sentarse cerca del conductor del autobús? No me parece mal, puede que a esas horas al hombre (o a la conductora) le apetezca charlar con alguien. Eso sí, hagan el favor de actualizar los consejos y adecuar el comportamiento anti-violación a los tiempos que corren. 


  • Además del silbato, llevar siempre a mano el teléfono móvil y adquirir la velocidad dactilar necesaria para poner en marcha la cámara de vídeo y poder grabar rápidamente. Si eres experta y veloz redactora de whatsapps no tendrás problemas y podrás grabar la agresión para presentar pruebas. 
  • Estás en una fiesta y litros de alcohol corren por las venas de tus amigos -y/o por las tuyas-, largo de ahí. Llévate a tu grupo de amigos y amigas a casa. Y claro, si estáis borrachos, nada de conducir.
  • Llama a un taxi, pero llama a una compañía con web actualizada y apúntate el CIF. Asegúrate de que el taxi no tiene cierre automático centralizado por si: a) tu amigo borracho al que te llevas es el violador, b) por si el violador es el taxista, c) para saltar en marcha si te sientes amenazada.
  • Si sigues en el taxi, recuerda que el punto uno consistía en llevar tu smartphone a mano. Sigue la ruta en Google Maps. Si el taxista gira por una calle inesperada, márcalo en el mapa y llama a la policía. O salta del coche en marcha.
  • Si decides volver caminado a casa, ya sabes, calzado cómodo para echar a correr e indumentaria apropiada para no provocar.
  • Si vives sola y ya has quitado el nombre de tu buzón, es recomendable adquirir la rutina de entrar en casa gritando '¡cariñooooo, ya estoy en casaaaaa!'
  • Por último. Vivimos en el mundo 2.0. No borres nada que puedas utilizar en tu defensa: tuits amenazantes, whatsapps, mensajes de voz, fotos en Tumblr del cerdo que te espía mientras duermes desde el edificio de enfrente. Todo. Guárdalo todo porque siempre tendrás que presentar más pruebas además de las evidentes.
Todo esto es la libre traducción de una parodia que hicieron dos colaboradores en el programa de la televisión norteamericana The Daily Show pero sirve para ver que dejarlo todo en manos de un manual de prevención no sólo es insuficiente sino absurdo. Allí tienen tiene un problema con las violaciones y abusos sexuales, concretamente en los campus universitarios. Ya se sabe, como en las películas, fiestas locas en las hermandades, chicas borrachas que se dejan la copa distraída y les cuelan algo para que se desmayen sobre un sofá y acaben despertándose con un quarterback o dos encima. Tienen un problema y como tal le han puesto un nombre: campus rape. El gobierno ha firmado un convenio y el propio Barack Obama, su vicepresidente y actores de Hollywood han participado en una campaña pública. 




Autoridades políticas y académicas no paran de editar guías, consejos y manuales... pero nada. A pesar de todas las precauciones, denuncias y silbatos.... nadie da con el manual práctico perfecto para evitar las violaciones. Y dada mi habitual tendencia al pesimismo creo que nadie lo va a encontrar. Las claves de este pensamiento desmoralizante se han asentado todavía más después de leer este artículo de Salon. 'Es realmente complicado prevenir las violaciones en los campus porque los violadores no se ven a si mismos como violadores'. El psicólogo entrevistado en el artículo ha estudiado cientos de perfiles de violadores universitarios, a sus víctimas y a los entornos de los protagonistas de este fenómeno. 'La mayoría de estos hombres tienen una idea, un mito sobre las violación que consiste en la imagen de un tipo con pasamontañas y una navaja'. Y no es así. Ellos no son así. Esos violadores son el compañero de clase, el vecino de apartamento o el mejor amigo del hermano de tu amiga. En este reducto sociológico y geográfico de las violaciones que tienen lugar en todo el mundo, los factores están identificados: confianza, alcohol, machismo, falta de educación. Un cóctel explosivo del que sólo son responsables los hombres que atacan a una mujer. 

Y cansados de hacer guías de consejos como los del ministerio, allí también hablan de educación. En algunas universidades e institutos hay alumnos 'consejeros' que tutelan a novatos y veteranos y que les hacen ver cosas tan básicas como que 'si una chica está borracha no tienes carta blanca para abusar de ella'. Y lo que es mejor: 'si lo haces eres un mierda'. También les hacen reflexionar sobre cuál debería ser su comportamiento si presencian conductas que pueden acabar en un ataque sexual. Les enseñan conceptos como intervención o consentimiento y les dicen que el alcohol no es un lubricante sexual. Es un arma. Y los que la usan son los violadores, no sus víctimas. 'Esto tiene que cambiar -asegura un abogado entrevistado- si queremos abordar de manera significativa esta crisis de violencia sexual. Esta clase de educación debería ser tan importante como las matemáticas y las ciencias para los chicos jóvenes'.

Educación sexual en las escuelas y en casa. Para los chicos y para las chicas. Una asignatura con refuerzo en aspectos como el respeto y la libertad y en la que, en el examen final, el alumno entienda que no se abusa, no se ataca y no se viola. Autorregulación y responsabilidad en los medios de comunicación, en la publicidad y en manifestaciones artísticas. Porque sino el alumno va a recibir mensajes contradictorios.



Esto es la presunta 'expresión artística en torno a un tema social'. Por si alguien había pensado que era un anuncio de colonia cara resulta que no, que es la recreación artística de una violación en grupo en un autobús en la India. Su autor, Raj Shetye, dijo que le habíamos malinterpretado. La gente no tiene sensibilidad y tuvo que retirar su trabajo de Internet. Esto nunca debería haberse publicado en ningún sitio y es de agradecer que el fotógrafo hiciera un acto -forzado- de contricción. Porque esto sí que es #machismopúblico contra el que hay que luchar con guías, educación y todo el peso de la ley.

2 comentarios:

  1. Esto es un post decente y bien argumentado y no el mio...esta claro que mis hormonas me estan mermando, pero necesitaba gritar!!!
    No me he liado pero poner muchas cosas de las que yo podría decir tranquilamente, así que encantada de seguir teniendo gente como tu por mis redes sociales.
    Enhorabuena

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    1. Jajaja... pero eso es porque yo soy una plumilla en paro, rollera y un poco intensa y 'romancera'. Gracias a ti. Besos y que conste que sigo tu barrigota y tus virus. Venga que no te queda nada!!!!!

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