viernes, 3 de octubre de 2014

Madres e hijas: traducción e interpretación


Los hijos deben separarse de sus padres para convertirse en hombres. Se han escrito libros, canciones y películas sobre este desafío vital. En cambio, las mujeres tienen que romper con sus madres. No es lo mismo separarse que romper. ¿Y para qué? Para nada. Porque probablemente acabarán siendo como sus madres después de una travesía de años de broncas descomunales, formidables tragedias y efímeras reconciliaciones. Es así. Padres e hijos tienen broncas, choques generacionales y colisiones varias que en pocas ocasiones trascienden el portazo y la retirada del saludo. La camaradería, las hormonas o vaya usted a saber qué, impiden que padres e hijos pasen de la disputa a la pelotera entre lágrimas, mocos y críticas grabadas a fuego. Pero madres e hijas están condenadas a no entenderse.

Un canción mítica de padre e hijos: Father and son, de Cat Stevens antes de ser Yusuf Islam

Cat se desdobla y canta lo que un padre y un hijo se dirían en un momento íntimo de confesión. El padre le dice al hijo que él ya ha pasado por todo lo que va a pasar su vástago en la vida, le da consejos, le entiende, le quita importancia a sus inseguridades, se pone en su piel, le dice que no tenga prisa en tomar decisiones... El hijo es joven e inexperto y mantiene el vigor y la rebeldía intactos. Además, tiene buena memoria y recuerda los rencores recientes, probablemente de la cándida adolescencia o la niñez: que si me mandabas callar, que si no me entendías... y resuelve que lo que tiene que hacer es largarse. Punto final. Así acaban las canciones y las diferencias peliculeras y musicales entre padre e hijos. 

Si las protagonistas son madre e hija, la cosa se complica porque entran en juego factores muy sensibles. Desde las sobrevaloradas hormonas anteriormente citadas a la teatralidad, pasando por la memoria indeleble y selectiva y por un complicado fenómeno lingüístico que da lugar a un único idioma, el que hablan madres e hijas, idéntico en la forma y en el fondo pero a su vez ininteligible para unas y otras. Comparten formas gramaticales, conjugaciones verbales, fonética, léxico, semántica y morfosintaxis pero las interlocutoras usuarias de este dialecto universal perciben, entienden, procesan y sobre todo interpretan los mensajes de manera diferente. Ejemplos prácticos:

1.- Madre dice: Si quieres ya me quedo yo con los niños por las tardes. Ya me DIRÉIS quién viene a buscarlos y ya me DIRÉIS también qué tienen que cenar si LLEGÁIS tarde. (Nótese que las mayúsculas enfatizan el uso del plural por parte de la madre para involucrar a los dos miembros del matrimonio trabajador en la conciliación).
Hija entiende: Ya me lo dirás tú porque si piensas que tu marido va a venir a buscarlos, estás apañada....

2.- Madre dice: Ah, pues es mono ese vestido. ¿Dónde te lo has comprado?
Hija entiende: Es un pingo y te queda fatal pero no tengo ganas de discutir.

3.- Hija dice: Ahora ya no hay que poner a los bebés a dormir boca abajo.
Madre entiende: Claro, es que en mi época éramos tontas y no leíamos blogs de criar hijos....

4.- Madre dice: Mira qué fotos me envía la novia de tu hermano por Whatsapp. Qué guapo está.
Hija entiende: Tú hermano sí que es guapo y ha sido guapo y será guapo.

5.- Madre dice: Yo nunca te he dicho eso.
Hija dice: Tú siempre me has dicho eso. 
Ambas entienden: No te aguanto. 

¿Estamos ante el simple reflejo doméstico de la falta de entendimiento generalizado y universal que afecta al género femenino? Hay quien asegura que las mujeres somos nuestras propias y peores enemigas. ¿Puede tener esa afirmación algún fundamento científico basado en las leyes de la genética? ¿Por qué el conflicto se prolonga en el caso de la relación madre-hija primogénita-con hermano varón y se enquista cuando la vástaga se reproduce? ¿Es la relación madre-hija una forma diferente de tragedia sin dioses? Una película, Sonata de otoño, concretamente este fragmento, contiene la respuesta a todas las preguntas. 




Porque la relación entre una madre y una hija es esto. Un drama sueco en V.O. Entre sollozos, gimoteos, reproches y kleenex. No se entiende nada.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Un drama. Y considerando que tengo madre, abuela viva y dos hijas no sé si empezar ya todas con terapia o seguir con estos desvaríos para intentar reírnos un poco de todo. Besos!!

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