viernes, 19 de febrero de 2016

Sobre formas y formas de abortar


Puede empezar con una mancha de sangre en la ropa interior cuando las previsiones descartaban por completo tal circunstancia durante 9 meses. Puede ser un 'haz reposo', un espasmo doloroso, un retortijón y una carrera al váter, un grumo viscoso, grande, que no se parece en nada a sustancias o fluidos corporales anteriormente identificados. Puede ser la semana 11. O pueden ser 13 semanas y un gel frío que en vez de enfriarte el abdomen te congela el corazón al oir 'lo siento, no hay latido'.

Puede ser así o de otras formas.

Puede continuar con un ingreso hospitalario, con una gestión silenciosa y sin preguntas en admisión, Una espera. un abrazo largo en la habitación, una gilette, una cama con ruedas dentro de un ascensor, soledad, frío en el quirófano. Un 'venga, tranquila', una vía, una inyección, un 'cuenta hasta 10', un '¿cómo estás?', un 'ahora a volver a intentarlo'. O puede ser leer un prospecto, misoprostol, otro ingreso, otra admisión sin preguntas, un camisón feo, un beso, otra vía, rasurado, sedación, legrado, analgésico,  La segunda vez es peor que la primera.

Puede ser así o de otras formas. Y entre las peores otras formas está la que la que cuenta María en esta noticia. Las formas de María también cuentan que hubo sangre, dolor y misoprostol pero sin 'apoyo sanitario'. 'La mujer que aborta debe ser atendida en todo momento por profesionales de ginecología, médico o matrona, y que debe tener un aborto en un paritorio y no en la habitación de ingreso'. Es lo que recuerda la noticia sobre María y lo que dice la Organización Mundial de la Salud.

No sé si las formas que sufrió María tienen una explicación, Casi todo tiene una explicación aunque no sea convincente. Un argumentario que justifica lo injustificable con cuatro excusas bien formuladas. Si es cosa de los recortes en Sanidad, la falta de personal y de camas hospitalarias, los que han decidido aplicar estas formas, los que las llevan a la práctica y los que  persisten en su actitud son una banda de miserables. Si la cosa viene de la ignorancia de las normas de la OMS, ahí arriba está el PDF, todo bien explicado en la página 75. Si las formas que sufrió María tienen un origen ideológico, sus ejecutores no son dignos ni del juramento hipocrático, ni de la dosis mínima recomendada de indulgencia futura. Porque lo que están haciendo no está bien. 'No está bien hacer daño o defraudar a alguien que ya ha sido herido o defraudado'.

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